
Un día de otoño yo he pensado
Y, al fín, he tomado una decisión:
Yo iria ofrecerte mi corazón
Tan sufrido y de vivir cansado!
Pero, al final, yo he reparado
Que tal yo, inutile, no podría hacer
Pues mi corazón es, para mi dolor
Una piedra vana, dura, sin valor…
Sem comentários:
Enviar um comentário